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Lluvia en Ciudad Juárez

Hoy hizo un calor impresionante, como todos estos días. El termómetro ambiental marcaba 30° a las 9 pm en este sábado pre-domingo de elecciones en el país.  Encerrado en la habitación del hotel, con el aire acondicionado a todo lo que da, de pronto sentí el inconfundible petricor (que es el aroma de las primeras gotas de lluvia cuando caen sobre un suelo seco).* 

Salí a esperar la lluvia que amenazaba caer sobre Ciudad Juárez. Disfruté de ese silencio que la antecede. Parece que antes de llover, la tierra se prepara, los árboles se mueven ansiosos sacudiéndose y anhelando las primeras gotas. No pasaban carros, no se oían gritos y todo estaba como esperando la majestuosidad de la lluvia. Todo incluso yo. Comenzó a caer una copiosa y agradable lluvia. Entré a la habitación, apagué la luz, cerré todo y caminé al oxxo más cercano por un café requemado, un sandwich reseco y sin sabor y una botella de agua. Disfruté mucho de la caminata y del aroma de aquélla tierra húmeda y las gotas resbalando por las hojas de los árboles.

Cuando salí del oxxo ya no llovía, se escuchaba nuevamente el ir y venir de los coches, el olor a gasolina quemada y smog se apoderó del ambiente. Nada bueno dura mucho tiempo, pero al menos regresé al hotel refrescado y con una sonrisa a continuar con mi trabajo.


No volveré

fuimos nubes que el viento apartó, fuimos piedras que siempre chocamos,  gotas de agua que el sol resecó, borrachera que no terminamos..   en el tren de la ausencia me voy,  mi boleto no tiene regreso,  lo que quieras de mi te lo doy,  pero no te devuelvo tus besos..

1964

I
 Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
 Ya no compartirás la clara luna ni los lentos jardines.
Ya no hay una luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.

 Adiós las mutuas manos y las sienes que acercaba el amor.
Hoy sólo tienes la fiel memoria y los desiertos días.
 Nadie pierde (repites vanamente) sino lo que no tiene y no ha tenido nunca,
pero no basta ser valiente para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra y te puede matar una guitarra.

 II
 Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
 Hay tantas otras cosas en el mundo; un instante cualquiera es más profundo y diverso que el mar.
 La vida es corta y aunque las horas son tan largas,
una oscura maravilla nos acecha, la muerte, ese otro mar,
esa otra flecha que nos libra del sol y de la luna y del amor.

La dicha que me diste y me quitaste debe ser borrada;
 lo que era todo tiene que ser nada.
 Sólo que me queda el goce de estar triste, esa vana costumbre que me inclina al Sur, 
a cierta puerta, a cierta esquina.

Jorge Luis Borges, 1964

Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído.❞

-Jorge Luis Borges

Para que nada nos separe, que nada nos una.❞

—Pablo Neruda