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La Balada

La Cuca era un grupo de rock de Guadalajara tan irreverente, en una época donde Molotov ni siquiera se concebía, uno de esos grupos que pocos conocían y que esos pocos no lo dejaban de escuchar por sus letras tan ácidas y buen rock pesado. "El son del dolor" ya era un clásico y "Cara de Pizza" se escuchaba en cualquier toquín. Pero había una canción nueva que mi primo de Guadalajara escuchaba. Una canción tan desgarradora, que me sacó de onda escucharla de manos de ese grupo. A mí me llegó bastante, hace más de diez años! Y es tan real ahora.. Aquí la letra, y como usualmente, la música en el link o pasando el mouse por el globito.

Perdí mis manos por querer
tocarte siempre
perdí mis brazos por creer
que siempre estarías aquí

O lo viví o lo soñé
o lo viví o lo viví

Perdí mis piernas por andar
sobre tus pasos
y en el fracaso me quedé
y nunca más me iré

O lo viví o lo soñé
o lo viví o lo viví

¿Por qué cada vez que te alejas
me dejas desangrar?
¿Por qué cada vez que te largas me arrancas
me descarnas?

No, ya no hay más, ya no hay más
ya cortaste mis brazos mis piernas y ya no doy más
ya no hay más
ya mi carne se encuentra contigo
en otro lugar

Perdí la forma de poder
acariciarte
sólo la boca me quedó
para llamarte

O lo viví o lo soñé
o lo viví o lo viví

Sálvame, no me dejes sangrar
ya no queda más
no me dejes sangrar
sangrar, sangrar

¿Por qué cada vez que te alejas
me dejas desangrar?
¿Por qué cada vez que te largas me arrancas
me descarnas?

No, ya no hay más, ya no hay más
ya cortaste mis brazos mis piernas y ya no doy más
ya no hay más
ya mi carne se encuentra contigo
en otro lugar.


Una canción de La Cuca.

Vacaciones

Sábado 22 de marzo, año 2008. Ciudad Valles, S.L.P. Sábado de gloria. ¡Al fin un día completo libre! Dice César Leal (uno de mis maestros personales de filosofía de la vida cotidiana) que las vacaciones no son para descansar sino para cansarse de otra cosa. Así que en la mañana obedecí a mi querida madre cuando me pidió que la ayudara a pintar el comedor porque en quince días recibiremos visitas. Como yo no puedo chambear si no es con música, comencé a poner algunas canciones de café tacvba, entre ellas algunos covers que han hecho de canciones viejitas. Y el escucharla cantar y el verla sonreír mientras avanzábamos con la pintada me hizo saber que no necesito nada más en esta vida. Que ver feliz a mi madre me da tanta felicidad...

Algunos amigos de aquí se fueron a Tampico a pasear en la playa y a pachanguear, junto con otras 150,000 personas de varias partes del país que pensaron lo mismo. Para mí, que vivo allá y tengo que lidiar todos los días con el pesado tráfico y las multitudes, esas no son vacaciones. Me encanta la playa de Madero, pero por lo regular voy cuando está sola y tranquila. No se para ustedes pero para mí las vacaciones son para estar tranquilo, para pensar a gusto, para estar en familia. Llámenme aguado, amargado o como sea, pero para mí siempre ha sido así.

En un rato iré con mi familia a la feria de Valles a pasear un rato y luego a dormir unas 12 horas seguidas por primera vez, en mucho tiempo... y mañana, de vuelta a Tampico y luego quién sabe a donde: parece que a Veracruz. Pero por lo pronto, ¡a descansar! (o por lo menos a cansarme de otra cosa) :)

Aranel

Mañana 10 de marzo, hace tres años que terminé mi primer "cuento" y lo escribí en mi diario. Hacía otros tres años que lo había empezado pero se me había perdido, le había hecho correcciones, le había aumentado, etc. Ese día que lo escribí en mi diario estuve contento con el resultado y ahora que lo publico no tanto, pero por lo menos me siento contento de que por fin lo puedo "exorcizar" y sacar al público. Recuerdo que todo comenzó un día (hace seis años) en que no soportaba la presión de escribir algo. Mientras caminaba (o creo que fue un sueño), tuve una visión de un sol líquido, ballenas y violines. Creo que se nota esa primera parte donde solo hilvano frases sin sentido para calmar mi ansia de escribir algo y la segunda parte donde le doy un poco más de sentido a la "historia" que se fue desarrollando.

García Márquez dice que sus primeros cuentos los escribió casi con ese mismo esquema y no le gustaron para nada, y que su escritura le gustó únicamente cuando desarrolló un estilo contando cosas verdaderas, aún cuando estuvieran un poco exageradas y estilizadas por su imaginación. En fin, el hecho es que esta mañana tenía ganas de escribir algo y por casualidad abrí mi diario en la página de Aranel*, me fije en la fecha y decidí celebrarla publicándolo aquí. Espero que lo disfruten y me den sus reacciones, tomatazos, etc. ;)

*Aranel: "Princesa" en Quenya.

2 de agosto: No se que pasa con el portal donde aloje el cuento, pero de cualquier forma lo transcribo en este espacio.

Aranel

He caminado por horas y siento que no he avanzado ni un centímetro. Al menos me da la impresión de haber caminado por horas, supongo que así es en lo sueños. Asumiendo, claro, que esto es un sueño. Debe ser un sueño, de otro modo no estaría caminando en este desierto de luz.

Es el sueño más extraño pero a la vez más vívido que he tenido en mi vida. Todo parece nuevo, construido por alguien o algo. Camino sobre una arena suave y blanca y a mi lado pasan ballenas nadando, saltando y se sumergen como jugando, como si no tuvieran nada más que hacer; como si su existencia se debiera a flotar bajo el sol líquido. Maravillado, camino de la mano de la confusión, volteando en todas direcciones. A lo lejos un cuarteto de cuerdas toca una melodía dulzona y triste. Veo cascadas efímeras de gases multicolores, aves de plumajes fluorescentes que mientras vuelan van dejando estelas de polvo iridiscente. Insectos que vuelan armoniosamente formando figuras ondulantes, pequeños peces alados revoloteando acompasadamente entre las rocas brillantes como estrellas. Todo un mundo danzando en armonía, en medio de una galaxia autoconstruida. Pero lo más extraño de todo esto es que yo se que estoy soñando y estoy consciente de eso.

Me siento raro. Como si estuviera flotando en el remanso de un río de sentimientos. La tristeza es casi palpable en este lugar, todo parece sumido en una profunda nostalgia. Parece como si este meandro de sentimientos estuviera próximo a arrasar con todo en forma de cascada, lista para desembocar en un mar lleno de ilusiones y recuerdos.

Sigo caminando y sigo sin avanzar. El tiempo aquí parece colgado, detenido por una fuerza superior. La distancia es engañosa, no tengo muchos puntos de referencia. A pesar de que esto parece un desierto, no hace mucho calor. En realidad está fresco, me recuerda un amanecer. Sin embargo el sol, de un color azulado, parece a punto de ponerse. En el horizonte se dibujan unas nubes que asemejan llamas de un fuego congelado por la nostalgia que reina en el lugar.

Unas cuantas estrellas distantes se asoman en el cielo. Algunas son fugaces, blancas o doradas, y parecen dejar en su estela miles de lágrimas luminosas. Este lugar es hermoso, lleno de magia y aromas, luces y armonías, texturas y sabores; lleno de profundos sentimientos. Camino vagando bajo el sol líquido, rodeado de colores y figuras, capturando todo con la memoria. Espero recordarlo todo cuando despierte. Quisiera que hubiera alguien más que presenciara la grandeza de este espectáculo de sentimientos.

De la nostalgia paso paulatinamente a la alegría, al éxtasis. – ¡Heeeey!- grito con todas mis fuerzas. Sea lo que sea esto debe haber alguien más. – ¡Heeey!- Quisiera que hubiera algo que me guiara.

De pronto una manta raya sale de la arena debajo de mí, tirándome al suelo y se aleja volando. Una criatura hermosa, despliega su cuerpo al viento y se aleja… en seguida regresa y pasa rozándome. Dentro de mi cabeza escucho una voz que en cierta forma se me hace conocida, -Síguela- me dice la voz. No tengo opción, corro hacia donde va la manta raya.

Sin darme cuenta he atravesado el desierto y estoy en un lugar con más plantas, árboles de raíces gigantes, flores de colores inverosímiles e insectos de caparazones brillantes. La manta raya está flotando a poca distancia de mí. Con un movimiento desciende lentamente en círculos y de pronto desaparece entre los árboles con un estallido de luz.

Me dirijo hacia el lugar. No se que esperar y eso me pone nervioso. Avanzo los pocos pasos que me separan del lugar donde se posó el misterioso pez. Entro a un claro donde se respira un aire limpio y puro, el pasto es muy verde y todo brilla intensamente. Entonces la veo. Está sentada sobre el pasto, dándome la espalda.

-Hola.- Es la única palabra que puedo articular. Ella se levanta, voltea hacia mí y avanza hasta quedar justo enfrente de mí. Me deja sin aliento.

-Hola.- Me dice con una sonrisa radiante. –Soy Aranel. ¿Y tú?

-Soy… -soy…- Por alguna razón me cuesta trabajo recordar mi nombre. -…Herenvaryar.-

-¡Tu sueño es hermoso!

-Tú eres lo más hermoso de mi sueño…-, le digo, y en seguida me doy cuenta de mi atrevimiento. Me sonrojo y ella ríe con una risa clara como las gotas de lluvia, cristalina y fresca como una cascada que cae sobre las rocas. Su rostro es hermoso. Sus ojos son de un color verde oscuro, profundos como un lago; y con una luz interna tan brillante como las estrellas… Por más esfuerzos que hago no logro apartar mi mirada de sus ojos. Al fin, lo único que puedo hacer es ofrecerle torpemente el esbozo de una sonrisa.

Su cabello cae suelto sobre sus hombros. Tiene puesto un vestido blanco y está descalza. De pronto, me toma de la mano y me lleva corriendo entre los árboles. Ella ríe a cada momento. Ríe cuando ve una mariposa o si el cabello le cae en la cara; y su risa me contagia, yo también río porque nunca he sido tan feliz.

Aranel y yo recorremos mi sueño. Hablamos por horas. Ella me sorprende con su inteligencia y su forma de ver la vida tan claramente. Su gracia es opacada solamente por su belleza. A veces no hablamos, solamente vemos las estrellas sentados a la orilla del río. Por horas (¿o son días?) nos comemos el paisaje con los ojos: Las hojas de los árboles moviéndose al compás del viento dulce, el cielo amarillo en el horizonte, azul, negro en partes, las lunas que pasan escoltadas por unas nubes brillantes… Un espectáculo creado solamente por y para nosotros dos.

Sentimos la hierba en los pies mientras bailamos descalzos. Los violines comienzan a tocar un vals. Hasta los árboles parecen danzar con nosotros y los peces y las mariposas revolotean a nuestro alrededor. El vals se va terminando así como el día. El sol termina de ponerse detrás de las montañas y el cielo comienza a poblarse de telarañas de estrellas.

La melodía triste vuelve a empezar. Nos quedamos abrazados tarareando el vals. Me pierdo en los ojos de Aranel, que ahora reflejan cierta incertidumbre.

-Aranel, si esto es un sueño no quiero despertar.

Ella dibuja una sonrisa triste. Luego se moja los labios lentamente. –Herenvaryar, no digas eso. Ambos sabemos que tienes que despertar.- sus palabras están llenas de una profunda tristeza pero dichas con una enorme seguridad. La nostalgia me muerde e inmediatamente me ataca una profunda somnolencia. Todo a mi alrededor parece a la expectativa de que ocurra algo. Lo único que se escucha son los grillos con su música apacible. Y la voz de Aranel.

-Vamos, para que despiertes. Me lleva de la mano río abajo. ¿Por qué no puedo oponer resistencia? El río va perdiendo vegetación y desemboca al fin en una playa de aguas plateadas. La arena es fina y el viento es suave y fresco.

Aranel sonríe ahora, con una sonrisa que muestra la sabiduría milenaria de un ser superior y al mismo tiempo el candor de una niña pequeña. Solamente se escucha la música de las olas y los chelos, en una sinfonía dulce y melancólica. Del agua saltan delfines de piel brillante que se alejan volando. Dos lunas gemelas arden en lontananza, bailando una danza interminable y milenaria.

Aranel ríe, me toma de la mano y corre a mojarse los pies desnudos en el agua brillante, que salta espumosa y en cientos de chispas plateadas al tocar su piel. Me arrodillo frente a ella. Por un instante parece revestida de una pureza brillante, de una claridad y una transparencia que me hace entrecerrar los ojos.

Ella baila y ríe y juega con el agua, que parece que al contacto con su piel brillara y brincara con alegría. Aranel me mira y me regala la sonrisa más hermosa que pudiera ver un ser humano. Intento corresponderle pero lo único en mi rostro es una mueca que parece grosera y burda a su lado.

No puedo mantener los ojos abiertos. Ella se arrodilla a mi lado y me recuesta en sus piernas. El agua moja mi cara y mis cabellos que se mueven al compás de la música. Aranel me acaricia suavemente el rostro. Quedamente canturrea una canción suave y apacible.

Yo la admiro y mis lágrimas corren libremente hasta mezclarse con las olas. –No me quiero ir…- mi voz sale muy débil de mi boca. ¿O acaso no sale siquiera? Aranel sonríe y llora a la vez.

-Despierta-, me dice dulcemente. Un espasmo recorre todo mi cuerpo. –Despierta…- La voz de Aranel se oye lejana. Cierro mis ojos y me voy quedando dormido. Escucho la voz de las olas del mar… Otro escalofrío recorre mi cuerpo… Hago un último esfuerzo y alcanzo a ver a Aranel acercándose a mi rostro. Me besa tiernamente en la frente y me quedo dormido…

…-Despierta...-

Esta mañana desperté con lágrimas en los ojos… no recuerdo haber soñado. Solamente recuerdo un nombre: Aranel.

El dolor

Cuando un paciente de algún traumatismo tiene que estar en cama y no se puede mover ni cambiar de posición, se le crean llagas, ulceraciones, moretones, etc.. pero no las siente y sigue en la misma posición sin darse cuenta de que su cuerpo sigue sufriendo. Los pacientes de lepra, de la misma manera, se tallan y la piel se les cae porque no sienten y se tallan de más.

No sienten el dolor, y por eso pueden llegar a morir.. que paradoja no? Está como esa de "espera siempre lo inesperado" (como puedes estar esperando algo si es completamente inesperado?!..bueno, me salgo del tema..)

El caso es que creo que el dolor es necesario. Es necesario para crecer, para saber lo que se sienten las cosas. Me han pasado tantas cosas, he tropezado mil veces.. pero me he levantado mil y una! Y todo gracias al dolor. El dolor es lo que me hace más fuerte cada vez que caigo, el dolor es lo que hace que en la mano se formen ampollas para poder sostener mejor un martillo, es lo que hace que cambies de posición y tus piernas descansen cuando estás parado.

El dolor de estómago te dice que estás enfermo y necesitas algún medicamento, te dice cuando tu cabeza está mal y debes descansar y dormir, te hace que no camines de más o tu cuerpo desfallecerá, en fin.. el dolor es necesario.

El dolor es malo? te hace caer y querer no levantarte? a veces te hace querer no sufrir y estar siempre bien? Sí. Pero para mi, es necesario. Tan necesario que sin dolor físico moriríamos. Y sin el dolor emocional simplemente no aprenderíamos de los errores y no seríamos felices.

Sin el dolor emocional, las lágrimas no aparecerían y el descanso del alma nunca llegaría. El consuelo no existiría para nadie, ni las reconciliaciones (que dicen que son las mejores ;)) Sin el dolor del alma, no existiría el consuelo espiritual.

O ustedes que opinan, el dolor es bueno?

Solo tu amor

Los días corren sin mirar atrás,
como las nubes ruedan hacia el mar.
Las notas cambian, el viento se va;
la risa cae en gotas de cristal.

Solo tu amor permanecerá,
como el fuego siempre quemará.
Es tu amor el que no cambiará
aunque no sea cierto nada más.

Las aves vuelan hacia algún lugar
y las estrellas giran sin cesar.
Las estaciones vienen y se van;
las hojas caen, los barcos se irán.

Mas tus palabras nunca pasarán,
por siempre tendré tu fidelidad
y de tu paz siempre podré gozar,
cuando ni el sol ya resplandecerá.

Es tu amor el que no pasará,
cuando no quede en pie ya nada más.

La lluvia corre, el aire se va;
las voces callan, la risa se irá.
El mar algún día se secará,
la luna algún día no brillará.

Solo tu amor permanecerá,
como el fuego siempre quemará.
Es tu amor el que no cambiará
aunque no sea cierto nada más.

Es tu amor el que no pasará,
cuando no quede rastro de verdad..

Una canción que escribí hace como 5 años. (Luego pongo la música :) )