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La última canción

Tengo un sentimiento.. tengo la necesidad de escribir todo lo que me pasa, es como una válvula de escape para mí. El día de hoy estoy especialmente sensible a ese sentimiento, pero también me encuentro especialmente sin inspiración.. Estoy solo, tengo mil sentimientos de amor, de tristeza, de nostalgia, de depresión y quisiera escribirlos todos, es una necesidad muy fuerte la que tengo.

Pero no puedo, quisiera tomar el teléfono y decir todas las cosas que pasan por mi cabeza, pero no puedo. Por lo menos quisiera poder escribir todos estos sentimientos que tengo.. pero no puedo. Esto (como casi todo en esta vida) me recuerda una canción:

LAST SONG

An empty paper in front of me Un papel vacío frente a mí
and the pen that is supposed to be y la pluma que debería ser
the link between un enlace entre
my thought and the written word mis pensamientos y las palabras escritas.

I always believed that I could write Siempre pensé que podía escribir
about anything acerca de cualquier cosa
But I am always wrong somehow pero siempre estoy equivocado de algún modo.

Wrong somehow Equivocado de algún modo
And I can't find a way y no puedo encontrar una manera
To release the poetry I hide de liberar la poesía que escondo
In the closed deep inside en el cerrado y profundo interior.

And why do you hear these words Y porque escuchas estas palabras
When I have nothing to say cuando no tengo que decir?
I am only trying to complete this song Solo estoy tratando de completar esta canción.

So you can see Y puedes ver,
See that I don't know ver que no conozco
That I don't know the way to find these words la manera de encontrar estas palabras.

I'm doing time Estoy haciendo tiempo,
Time to find a rhyme tiempo para encontrar una rima
But all I do is write these empty lines pero todo lo que hago es escribir estas líneas vacías
Though I wish that I could... Aunque desearía poder...

Una canción de Dan Swanö

Canto a Chiapas

Chiapas es en el cosmos lo que una flor al viento.

Es célula infinita que sufre, llora y canta.

Invisible universo que vibra, ríe y canta.

Chiapas, un día lejano, y serena y tranquila y transparente,
debió brotar del mar ebrio de espuma o del cósmico vientre de una aurora.

… Y surgió, inadvertida como un rezo de lluvia entre las hojas,
tenue como la brisa, tierna como un suspiro;
pero surgió tan honda, tan real, tan verdadera y tan eterna
como el dolor, que desde siempre riega su trágica semilla por el mundo.

Desde entonces, Chiapas es en el cosmos lo que una flor al viento.

Chiapas nació en mí:
con el beso primario en que mi madre marcó el punto inicial del sentimiento.

Chiapas creció en mí:
con los primeros cuentos de mi abuelo, en la voz de mi primer amigo,
y en la leyenda de mi primera novia.

Desde entonces, Chiapas es en mi sangre beso, voz y leyenda.

… y fue preciso que el caudal de los años se rompiera
sobre mi triste vida solitaria, como la espuma en flor, de roca en roca,
para saber que Chiapas no era sólo río para saber que Chiapas no era sólo estrella,
brisa, luna, marimba y sortilegio.

Para saber que a veces también era la indescriptible esencia de una lágrima,
algo así como un grito que se apaga y un suspiro de fe que se reprime.

(supe que Chiapas no era sólo el insomnio de la selva besando la palabra de los vientos
y el río llorando epopeyas en el torrente de las horas viejas…)

Percibí en ella una sed insaciable de nuevos horizontes
una ansia inconfesada de compartir su vieja voz de arrullo
su triste voz (triste como la imagen del indio clavada entre la cruz de sus caminos).

… Mas supe también que Chiapas era el callejón aquel donde ladraba el tiempo,
aquel olor a lluvia que cantaba la santidad de nuestras almas niñas.

Y, supe además que a ratos era una fiesta en el barrio,
el aroma infinito de una ofrenda y una marimba desafiando al aire
profanado de cohetes y campanas

¡Chiapas!
he de volver a ti como un suspiro al viento como un recuerdo al alma.

He de volver a ti como el cordero fiel de la leyenda
para ser una nota, que perdida, vague en la soledad de tus veredas.

Para ser “uno más” entre tus redes, tejidas con el hilo del incienso
y beber el poema de tus noches en la leyenda azul de tus marimbas.

Y cuando viejo, solo y abatido se aproxime al final de mi existencia,
he de besar tu tierra para siempre.

A esa bendita tierra que cual ella me hiciera:
con un alma de cruz y de montaña



Enoch Cancino Casahonda, poeta chiapaneco